Para Arthur ese despertar fue el más dulce de su vida. Liz se había quedado dormida totalmente desnuda entre sus brazos, no tenía dudas de que ya era muy tarde para arrepentirse, porque a pesar de estar completamente seguro de sus sentimientos aún tenía miedo, o tal vez pánico de que alguien la pudiera poner en peligro sólo por estar a su lado.
El recuerdo de lo que esa novia de su pasado había vivido siempre estuvo latente y fue por eso en que nunca permitió que ninguna relación en su vida du